Mostrando entradas con la etiqueta Artículos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Artículos. Mostrar todas las entradas

30-04

Un centenar de personas resistió medida judicial y aplazó resolución
Impiden desalojo de "peludo" de Bella Unión

Miguel Irrazabal | Artigas

Un centenar de personas impidió ayer que se concretara el lanzamiento del pequeño productor Ney Tedy de la Colonia Eduardo Acevedo, ubicada 30 Km. al sur de Bella Unión, y la justicia dispuso una prórroga en la medida que fuera solicitada por el Instituto Nacional de Colonización.

El desalojo estaba previsto para las 14 horas de ayer, cuando se hizo presente el juez de Paz de Colonia Palma acompañado de la policía y se encontró con que en la portera de acceso al establecimiento se había congregado un grupo de unas 120 personas que estaban dispuestas a resistir el desalojo del histórico "peludo" bellaunionense. Por otro lado, no se hizo presente el abogado defensor del productor.

Ante esta situación, el juez decidió retirarse del lugar para luego disponer una prórroga en la medida judicial dispuesta oportunamente.

El juez de Paz de Colonia Palma, José Soto atendió gentilmente a LA REPUBLICA y, aunque fue terminante en señalar que no formularía declaraciones públicas sobre el tema, confirmó que se dispuso una prórroga, sin precisar fecha alguna.

Luis Baldomir, integrante del movimiento de vecinos que se solidarizaron con el productor, aseguró que este "debía 27.000 dólares y entregó 23.000. Hay una pequeña diferencia de 4.000 dólares que no pudo cubrir porque se le presentó brucelosis y se le complicó todo".

El propio Tedy dijo a LA REPUBLICA que ahora aguardará "lo que hagan ellos" ya que lo único que pretende hacer es seguir trabajando la tierra al tiempo de agradecer la solidaridad recibida en esta instancia.

Por otro lado asegura que el saldo de su deuda es de sólo 4.000 dólares: "no es una cifra significativa, pero el Instituto no quiere la plata, quiere sacarme del lugar".

Tedy es considerado el único "peludo" de las luchas cañeras de los '60 que recibió "un pedazo de tierra del latifundio Silva y Rosas". Tiene 70 años de edad y trabaja desde muy niño cuando "los gringos dueños de los cultivos de entonces hacían que los niños limpiaran de malezas el cultivo de la caña".

El pequeño productor, que ocupa 218 hectáreas de la fracción 52 de la conocida colonia Eduardo Acevedo dijo que no entiende porque el Instituto de Colonización ha procedido de esta manera, al tiempo que Luis Baldomir, del grupo que lo apoya, aseguró que el diputado frenteamplista por Artigas está realizando contactos para tratar de encarar una solución a este problema.

El Grupo de Lecheros Mandiyú, los "peludos" que recientemente ocuparon un predio rural en la zona de Itacumbú, militantes de UTAA y otras organizaciones sociales están apoyando al productor en cuestión.




fuente: http://www.larepublica.com.uy

5-04

Seguridad. Derechos de niños, adolescentes y la sociedad toda en el debate público


El Partido Colorado recoge firmas para plebiscitar una reforma que permita que la Justicia de adultos actúe ante delitos cometidos por personas de 16 años de edad en adelante. El sector de Larrañaga no firmaría la iniciativa. El Frente Amplio y asociaciones civiles organizadas consideran alternativas que no responden al recrudecimiento de las penas.

Matías Rótulo

"Queremos soluciones ya, queremos que los menores infractores paguen". La voz de la mujer sonaba por teléfono exaltada pero segura. Se trata de Fani, viuda de un comerciante asesinado en 2007 por un joven de 17 años.

Según Fani, la culpa del acto del joven es "la pasta base" y sostuvo que "debería estar preso". Al ser consultada sobre la posibilidad de que el joven no tuviera contención, educación y chances de vida desde la infancia, dijo: "Puede ser, pero igual uno ya es lo bastante grande para tomar decisiones".

El tema de la baja de la edad de imputabilidad está en el tapete y las víctimas se refieren a sus derechos vulnerados. Por otro lado, también existen derechos vulnerados de los niños y adolescentes culpables, en una situación social o familiar que determinó su futuro.

Desde el ámbito político se piden soluciones a un reclamo de la sociedad que se basa en aumentar las penas, pero muy poco en la rehabilitación y oportunidades para estos jóvenes.

Alianza Nacional (Partido Nacional) mantuvo una reunión ayer donde se planteaba la necesidad de buscar soluciones a la inseguridad y en particular a los delitos cometidos por adolescentes, y no esperar hasta el año 2014, propuesta realizada por el Partido Colorado (PC), que junta firmas para bajar la edad de imputabilidad. La propuesta incluye la creación de un instituto especializado de rehabilitación, algo que para el Frente Amplio ya fue laudado y acordado en la Comisión de Seguridad creada a nivel interpartidario por el presidente José Mujica al inicio de su mandato, en marzo de 2010.

En contrapartida, las instituciones de la organización civil, junto a sectores políticos de jóvenes frenteamplistas, comenzaron el viernes a discutir contrapropuestas a la iniciativa de bajar la edad de imputabilidad. En la agenda también está analizar otras propuestas como la de mantener los antecedentes de los menores infractores una vez que cumplan la mayoría de edad.

Nicolás Núñez, diputado del Partido Socialista, explicó que "se está generando una red nacional en contra de la baja de la edad de imputabilidad" y que "se tiene la iniciativa de discutir con la sociedad organizada si es una solución". A su vez "se intenta poner en debate las soluciones que se proponen desde el gobierno y otros sectores".

Núñez aclaró que no se discute sobre el procedimiento de recolección de firmas, ya que "es legítimo y democrático", sino "la propuesta en sí". El PC considera que la recolección de firmas avanza a "buen ritmo" y que se llegaría antes del tiempo pensado a juntar las 250.000 necesarias.


En respuesta a esto, el Comité de los Derechos del Niño realiza una recolección de firmas a partir de una proclama que pide a las autoridades que no se endurezca el sistema penal de niños, niñas y adolescentes. Tuvo adhesiones de 500 personas, algunas de ellas vinculadas al ámbito artístico, social, periodístico, educativo y político, así como ciudadanos en general. Las firmas fueron entregadas al diputado Julio Bango, quien presidió la comisión que trató a nivel legislativo el problema de la seguridad en relación a los menores infractores.

Edad de imputabilidad

Uno de los debates planteados a partir de la iniciativa del PC es si es la solución definitiva a la delincuencia juvenil o si se deben atacar otros focos del problema, ya sea la problemática social o económica, la responsabilidad de los padres y de los gobiernos, entre otros. Otro de los debates radica en si es constitucional o no bajar la edad de imputabilidad, así como la posibilidad de que se estén contraviniendo acuerdos internacionales contraídos por Uruguay, tales como la Convención de los Derechos del Niño.

De acuerdo a lo ya informado por LA REPUBLICA, Uruguay recibió advertencias internacionales ante la posibilidad del cambio de normativa legal, en base a los Derechos del Niño. Para el senador Pedro Bordaberry, líder de Vamos Uruguay (PC), uno de los impulsores de la reforma constitucional, "la norma actual (Código de la Niñez) establece que se pueden imputar ciertas penas a una persona menor de 18 años. De bajar la edad de imputabilidad de 18 a 16 años se podrán imputar penas a los menores teniendo en cuenta la gravedad de los delitos", dijo.

El PC propone que la baja se realice en casos de delitos violentos y "responde a la necesidad de sacar de las calles a los menores infractores y rehabilitarlos", dijo Bordaberry.

Para el doctor Ricardo Pérez Manrique, redactor del Código de la Niñez y la Adolescencia, el propio Código establece que los menores de 18 años, actualmente, "tienen responsabilidad" por sus actos. Dijo que "prevé que los adolescentes son responsables penalmente, lo que está establecido en el artículo 69".

Según el doctor en Derecho, los menores de 13 a 18 años tienen responsabilidad ante "acciones u omisiones dolosas consumadas, cometidas en calidad de autor o coautor, tipificadas por el Código Penal y las leyes penales especiales (...), la tentativa de infracciones gravísimas a la ley penal" y "la participación en calidad de cómplice en infracciones gravísimas a la ley penal".

Mantener antecedentes

Para el director de Derechos Humanos del Ministerio de Educación y Cultura (MEC), Javier Miranda, mantener los antecedentes de los menores infractores una vez que cumplan la mayoría de edad es "ya decirles que no se van a recuperar". Para el PC, tiene "el fin de que la Justicia actúe con una base de conocimiento", explicó Bordaberry.

El proyecto del PC establece como propuesta de reforma que "los antecedentes de los adolescentes que hayan estado en conflicto con la ley penal no se destruirán y serán considerados en los procesos penales a los que puedan ser sometidos después de cumplir los dieciséis años".

El lunes 22 de noviembre de 2010, tras un Consejo de Ministros, se anunció que el gobierno estudiaba la posibilidad de mantener los antecedentes de los menores infractores una vez cumplida la mayoría de edad. La propuesta surgida desde los partidos Colorado y Nacional y el anuncio del gobierno cayeron mal en las instituciones sociales que defienden los derechos humanos.

El artículo 222 del Código de la Niñez ­según la propuesta del gobierno­ se encaminaba a quedar suspendido. Dicho artículo expresa que "los antecedentes judiciales y administrativos de los niños o adolescentes que hayan estado en conflicto con la ley se deberán destruir en forma inmediata al cumplir los dieciocho años o al cese de la medida".

Luis Pedernera, del Comité de los Derechos del Niño (CDN), dijo en noviembre a LA REPUBLICA que "todas las medidas que tiendan a endurecer los sistemas penales hacia la población no son una solución" y que en particular, en lo que respecta al sistema penal y la infancia, "la experiencia muestra que lo que se plantea como excepcional termina siendo una regla".

Mauro Tomasini, del Servicio Paz y Justicia, expresó que los estándares internacionales dicen "lo contrario a lo que se cree" en cuanto a que esa "pueda ser una medida efectiva".

En una entrevista concedida a LA REPUBLICA la experta paraguaya Rosa María Ortiz, alta jerarca de Naciones Unidas (ONU), quien visitó Uruguay en diciembre, dijo que "hay que pensar que lo que favorece a los niños, favorece a la sociedad". "No hay que creer que defender los derechos de los adolescentes no favorece los derechos de los adultos. No es una guerra entre sectores sociales. Toda la sociedad se favorece si se los educa y si se contemplan sus derechos".

En igual sentido, desde el Poder Judicial se mostraron objeciones a la propuesta. El ministro de la Suprema Corte de Justicia Jorge Chediak expresó en diciembre (según consignó LA REPUBLICA), frente a la Comisión presidida por Bango, que el mantenimiento de los antecedentes de los menores estará incursionando en el incumplimiento de una fortísima recomendación vinculante de Naciones Unidas contraria a esa posibilidad. Agregó que un país "no tiene limitaciones en el ámbito internacional" ya que las propias reglas de Beijing establecen que la definición de menor queda a cargo de cada país. "Es decir, no estamos limitados internacionalmente para modificar la edad de imputabilidad penal", añadió.


Para Pedernera se debe tener en cuenta que la Convención de los Derechos del Niño adoptada por Uruguay en 1990 establece que la niñez es hasta los 18 años de edad. Pérez Manrique expresó también en la comisión que "el tema de los antecedentes tendrá efectos no sólo para una persona que es adolescente sino para una persona que es adulta, porque si comete un delito, se lo tomará como un agravante. "¿Qué incidencia tiene sobre la conducta de un adolescente? Es muy relativo", sostuvo.

Esta semana surgió desde filas frenteamplistas que la bancada tendría como propuesta la de mantener los antecedentes. Según informó a "El Observador" Aníbal Pereyra, diputado del MPP, se discute en la interna partidaria mantener los antecedentes de los adolescentes de entre 13 y 17 años que cometieron delitos graves.

"Inseguridad"

La declaración firmada por 500 personas tras el impulso de las asociaciones civiles dice que "ni la baja de la edad de imputabilidad, ni la preservación de los antecedentes, ni el incremento de las penas mejoran el estado de la seguridad de las personas, no reducen el temor, ni aportan el clima social adecuado, por el contrario generan mayor exclusión de los adolescentes, construyendo la ilusión de solucionar el problema". Agrega que "algunos actores políticos apuestan a presuntas soluciones que sólo producirán más gente presa a edades más tempranas y un aumento de la violencia, tal como ocurrió en todos los países en los que se implementaron iguales medidas".

Sostiene que "en este contexto, que coloca en un puñado de adolescentes del país la responsabilidad de los problemas de seguridad, se abona un terreno fértil para un discurso de mano dura contra lo mejor que se ha logrado en la lucha por los derechos de los niños, niñas y adolescentes, y que se ha consagrado en diferentes textos normativos: las garantías individuales y la limitación de la coacción estatal".

Quienes apoyan la propuesta de bajar la edad de imputabilidad argumentan que la gente vive en un estado de "inseguridad" que se ve cada día en los medios de comunicación. Para el director de Derechos Humanos del MEC, en una entrevista otorgada el 10 de diciembre a LA REPUBLICA, "acá lo que está ocurriendo es que otra vez estamos legislando para la tribuna y ese es uno de los problemas que tenemos en Uruguay".

"Legislamos al grito. Generamos opinión pública con base en los informativos y la crónica roja (...) y por la opinión pública el legislador termina adoptando medidas. Entonces las soluciones más sencillas son bajar la edad de imputabilidad y con eso calmo a la tribuna, a la población", explicó.

LA REPUBLICA intentó consultar a periodistas de medios televisivos, ya que Miranda apuntó a ellos, así como a directivos, y ninguno aceptó ser entrevistado, aunque la gran mayoría (cuatro de seis) opinó que lo que muestran los informativos es lo que sucede y lo que la gente dice es lo que piensa.

Luis Pedernera dijo a LA REPUBLICA que ve "con preocupación que los temas de los delitos cometidos por adolescentes se magnifican en la prensa". En los medios de comunicación escritos aumentó significativamente la cobertura de los hechos de violencia cometidos por menores de 18 años, según el estudio realizado por la Agencia Voz y Voz en 2010. La estigmatización de los adolescentes llevó a que en declaraciones al diario "El País" del viernes, un jerarca de Cerro Largo dijera: "Es un problema de seguridad a futuro, ya que los menores que adquieren esos hábitos van a terminar delinquiendo de mayores".

La noticia de la posibilidad de que los policías vigilen a los niños que falten a clase, ya que la comunidad considera que aumentó la delincuencia por esta razón (LA REPUBLICA no pudo obtener datos reales sobre este "aumento" de los delitos, tras consultar a tres jerarcas policiales del departamento), generó alarma en las autoridades de Primaria y del propio Ministerio del Interior, que el viernes desmintió (según publicó ayer LA REPUBLICA) la posibilidad de que la Policía investigara a los niños que falten al ser potenciales delincuentes.

Según la declaración firmada por 500 personas e instituciones sociales, enviada al Parlamento con el fin de sensibilizar a las autoridades y la opinión pública para que no se endurezcan las penas a menores infractores, "la violencia amplificada en los medios de comunicación, que se vale del dolor de las víctimas expuesto impúdicamente, se centra exclusivamente en los niños, niñas y adolescentes como únicos causantes de la violencia". Sin embargo, explica la declaración, "los datos y las investigaciones hasta la fecha realizadas confirman una cuestión irrefutable: son los niños, niñas y adolescentes las principales víctimas de la violencia".

Sin propuestas

La semana pasada el diario "El Observador" informó que los delitos fueron cometidos en un 45% por menores y que la policía cree que se podría disminuir esa cifra si se evitan las fugas del INAU. Unicef lanzó a fines del año pasado una declaración que señalaba que desde 2004 los delitos cometidos por menores de 18 no aumentaron. En las propuestas de reforma muy pocas veces escuchamos el porqué de la delincuencia adolescente. "Estos menores nacen así", fue lo que dijo la víctima de un asalto entrevistada por los canales de televisión a veinte minutos del hecho. ¿Los menores nacen así?

El contexto socioeconómico, cultural y educativo es pocas veces mencionado en los medios de comunicación. En un estudio presentado en 2009 sobre la cobertura televisiva de la crónica policial, la entonces titular del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), Marina Arismendi, expresó que ­de acuerdo a las conclusiones­ en los medios poco se informa sobre las causas que llevaron a una persona, sea mayor o menor, a delinquir. Varela, en la década de 1870, escribió que con la educación "se aminoran los crímenes y los vicios y aumenta la prosperidad, la fortuna y el poder de las naciones".

El director del Area de Educación de Jóvenes y Adultos de la ANEP, Felipe Machín, dijo que "recluir no es la única solución, es también educar para que el individuo sea útil a la sociedad". Una de las cuestiones planteadas por Machín fue que "en la cárcel se tiene mucho tiempo ocioso que hay que aprovechar".

Para el presidente del INAU, Javier Salsamendi, la institución debe cumplir con un mandato judicial: "hacer que el adolescente pague por sus delitos, pero sin olvidarnos de procurar rehabilitarlo". Para Bordaberry, en el proyecto de reforma que presentó el PC, "se contempla la rehabilitación, que incluye la educación". Sin embargo, también se solicita ampliar las penas, rehabilitándolos, pero nada se dice de la reforma del sistema de rehabilitación, una de las posibles fallas, además de las de seguridad del INAU, que hoy no se pone en cuestión.

En la declaración enviada al Parlamento con las 500 firmas se expresa que "las deficiencias estructurales de las instituciones encargadas de llevar adelante las sanciones privativas de libertad son elocuentes. Encierro y ocio compulsivo, deterioro edilicio, malos tratos, tortura y muertes en los centros, son una constante de los últimos 20 años". Destaca que "poco se ha avanzado para hacer de estos sitios lugares donde la violencia se reduzca en términos significativos".

La declaración enviada al Parlamento expresa: "Entendemos que las políticas de mano dura que se están proponiendo no significan una respuesta adecuada". Según dicha declaración "hasta la fecha ningún dato válido de fuente confiable, realizado con criterios medianamente serios y de calidad técnica, avala el supuesto auge de conductas delictivas por parte de adolescentes".

fuente: La República

5-03

Galeano: "Veo hipócrita el llamado a la paz cuando proviene de países que vienen de la guerra"

"Para ser de veras independientes tenemos que ser capaces de caminar con nuestras piernas, pensar con nuestras propias cabezas y sentir con nuestros propios corazones"


El escritor uruguayo Eduardo Galeano afirmó este viernes con respecto al conflicto libio que considera “hipócrita el llamado a la paz cuando proviene de países que vienen de la guerra”. El letrado también afirmó que lo que se vive en el mundo árabe es “una hermosa llamarada de libertad” y reiteró que la independencia de América Latina es todavía “una tarea por hacer”.
 
En entrevista exclusiva con teleSUR, el también periodista indicó que no veía convincente el “llamado a la paz” que han hecho en los días recientes los países miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), pues “estos países, que gobiernan el mundo, no son solo partícipes de guerras, sino que son los mayores principales productores de armas”.

En este mismo sentido, indicó que lo que está ocurriendo en Libia y en Medio Oriente es “una linda llamarada de libertad” y ratificó que es “una buena noticia para los que creen que no tenemos que resignarnos a los designios del destino”.
“Yo no la veo como una crisis (la del mundo árabe), la veo como una linda llamarada de libertad que se va contagiando y extendiendo, partió pequeñita, chiquita, tenía el tamaño de un vendedor de frutas que fue humillado y a partir de allí se extendió hasta lo que es ahora”, aseveró desde Argentina.

Por otro lado, al ser cuestionado por el contexto actual de Suramérica, el autor del libro Las venas abiertas de América Latina afirmó que “la independencia es todavía una tarea por hacer” y agregó que la principal clave para alcanzarla es “aprender a ser originales”.
Con esta afirmación, el autor rememoró al filósofo y educador venezolano Simón Rodríguez, a quien citó complementando que “no somos libres porque no somos dueños de nosotros mismos”, con lo que criticó que Latinoamérica “quiere ser libre pero no se arriesga a copiar la originalidda y el ingenio”.

“Para ser de veras independientes tenemos que ser capaces de caminar con nuestras piernas, pensar con nuestras propias cabezas y sentir con nuestros propios corazones”, sostuvo.
Agregó que Rodríguez “sí era un verdadero maestro” y aseguró que uno de sus más grandes legados es que fue el creador de la primera escuela donde “se mezclaba” lo que hasta ese entonces era opuesto: los niños con las niñas, los negros con los blancos, y sobre todo: el trabajo manual con el  intelectual.

En este sentido, ratificó que “Don Simón ató las dos cosas: la cabeza y el cuerpo (...) enseñaba a sumar y restar, leer y escribir pero también a usar las manos para las tareas de la carpintería, herrería, barro y tierra” y saludó que “él dignificó el trabajo manual”.

Por último explicó que para él el lenguaje verdadero y que más enseña es “el sentipensante”, que definió como “el único que no miente” porque no desvincula el cerebro del corazón.
En este punto, advirtió que “si uno piensa sólo con el cerebro puede llegar a ser frígido y si piensa sólo con el corazón puede llegar a ser cursi”, por ende, hizo un llamado para promover “la cultura sentipensante, que es la que no divorcia al ser humano por dentro”.
“Hay que luchar contra 'la cultura del desvínculo', que no sólo separa la razón del corazón, el pasado del presente y la vocación del trabajo; sino que también nos separa entre nosotros mismos, como islas condenadas a la soledad”, exclamó.

Concluyó afirmando que el mundo “sigue siendo un escenario que a veces duele mucho y otras veces alegra” y recalcó que lo grandioso del ser humano es que es igual de variante y que “así como hay veces que nos decaemos, hay otras oportunidades que nos sentimos capaces de inventar el futuro y de crearlo de nuevo”.

Eduardo Galeano es un escritor y periodista uruguayo nacido en 1940 cuyas obras son famosas en muchos lugares del mundo. Sus textos más conocidos Memoria del fuego (1986) y Las venas abiertas de América Latina (1971) han sido traducidos a veinte idiomas.
Mediante géneros que combinan el análisis político, la historia, el documental y el periodismo, el cronista ha plasmado y descrito la sociedad contemporánea; con especial énfasis en las contrariedades reales existentes en la pobreza, la miseria moral y material, la hipocresía de un mundo y el mercantilismo.

fuente: Telesur

06-09


China y el nuevo orden mundial (I)

En medio de todas las supuestas amenazas a la superpotencia mundial reinante, un rival está emergiendo en silencio y con fuerza: China. Y Estados Unidos está analizando de cerca las intenciones de ese país.

El 13 de agosto, un estudio del Pentágono planteaba la preocupación de que China estuviera expandiendo sus fuerzas militares de manera que “pudiera neutralizar la capacidad de los buques de guerra estadounidenses de operar en aguas internacionales”, da cuenta Thom Shanker en The New York Times.

Washington ha hecho sonar la voz de alarma de que “la falta de transparencia de China sobre el crecimiento, las capacidades y las intenciones de sus militares inyecta inestabilidad a una región vital del globo”.

Estados Unidos, por el contrario, es bastante transparente sobre sus intenciones de operar libremente a lo largo y ancho de la “región vital del globo” que rodea China (y donde sea).

EEUU publicita su vasta capacidad para hacerlo: con un presupuesto militar en crecimiento que casi alcanza al del conjunto del resto del mundo, cientos de bases militares por todo el planeta, y un indiscutible liderazgo en la tecnología de destrucción y dominación.

La falta de entendimiento de las reglas de urbanidad internacionales por parte de China quedó reflejada en su objeción al plan de que el portaaviones nuclear USS George Washington participara en las maniobras militares de EEUU y Corea del Sur cerca de las costas chinas en julio, alegando que este tendría la capacidad de hacer diana en Pekín.

En cambio, Occidente entiende que dichas operaciones se llevaron a cabo para defender la estabilidad y su propia seguridad.

El término estabilidad tiene un significado técnico en el discurso de las relaciones internacionales: la dominación por parte de EEUU. Así, ninguna ceja se arquea cuando James Chace, ex editor de Foreign Affairs, explicaba que, a fin de conseguir “estabilidad” en Chile en 1973, fue necesario “desestabilizar” el país, derrocando al Gobierno electo del presidente Salvador Allende e instaurando la dictadura del general Augusto Pinochet, que procedió a asesinar y torturar sin miramientos, y estableció una red de terror que ayudó a instalar regímenes similares en otros lugares, con el apoyo de EEUU, por el interés de la estabilidad y la seguridad.

Es fácil reconocer que la seguridad estadounidense requiere un control absoluto. El historiador John Lewis Gaddis, de la Universidad de Yale, dio a esta premisa una impronta académica en Surprise, Security and the American Experience, donde investiga las raíces de la doctrina de la guerra preventiva del presidente George W. Bush. El principio operativo es que la expansión es “el camino a la seguridad”, una doctrina que Gaddis rastrea con admiración dos siglos hacia atrás, hasta el presidente John Quincy
Adams, autor intelectual del Destino manifiesto.

En relación con la advertencia de Bush de que los americanos “deben estar listos para acciones preventivas cuando sea necesario luchar por nuestra libertad y defender nuestras vidas”, Gaddis observa que el entonces presidente “se estaba haciendo eco de una vieja tradición, en vez de establecer una nueva” al reiterar principios que varios presidentes ya habían defendido y que desde Adams a Woodrow Wilson “habrían entendido muy bien”.

Lo mismo ocurre con los sucesores de Wilson hasta el presente. La doctrina de Bill Clinton era que EEUU estaba autorizado a utilizar la fuerza militar para asegurar “el acceso desinhibido a mercados clave, suministros energéticos y recursos estratégicos”, sin siquiera la necesidad de inventar pretextos del tipo de los de Bush hijo.

Según el secretario de Defensa de Clinton, William Cohen, EEUU debe consecuentemente mantener una enorme avanzadilla de fuerzas militares “desplegadas” en Europa y Asia “con el fin de moldear la opinión de la gente sobre nosotros”, y “para forjar acontecimientos que afectarán nuestra subsistencia y nuestra seguridad”. Esta receta para la guerra permanente –observa el historiador militar Andrew Bacevich– es una nueva doctrina estratégica, que fue amplificada más tarde por Bush Jr. y por Barack Obama.

Como todo capo de la Mafia sabe, incluso la pérdida de control más sutil puede desembocar en el desmoronamiento del sistema de dominación cuando otros son animados a seguir un camino similar.

Este principio central de poder es formulado como la teoría dominó en el lenguaje de los estrategas políticos. Se traduce en la práctica en el reconocimiento de que el “virus” del exitoso desarrollo independiente puede “contagiarse” en cualquier otro lugar y, de esta manera, debe ser destruido mientras las víctimas potenciales de la plaga son inoculadas, normalmente a manos de brutales dictaduras.

Según el estudio del Pentágono, el presupuesto militar de China se expandió a unos 150.000 millones de dólares, cerca de “la quinta parte de lo que el Pentágono se ha gastado para operar y llevar a cabo las guerras de Irak y Afganistán” en ese año, lo cual es sólo un fragmento del total del presupuesto militar estadounidenes, por supuesto.

Las preocupaciones de Estados Unidos son comprensibles si uno toma en cuenta la virtual e indiscutida suposición de que EEUU debe mantener un “poder incustionable” sobre la mayoría del resto de países, con “una supremacía militar y económica”, mientras asegura la “limitación de cualquier ejercicio de soberanía” por parte de los estados que pueda interferir con sus designios globales.

Estos fueron los principios establecidos por los planificadores de alto nivel y expertos de política exterior durante la Segunda Guerra Mundial, cuando desarrollaron el marco para el mundo de la posguerra, el cual fue ampliamente ejecutado.

EEUU debía mantener esta dominación en una “Gran Área”, que debía incluir, como mínimo, el hemisferio occidental, el lejano Oriente y el antiguo Imperio Británico, incluyendo cruciales recursos energéticos de Oriente Próximo.

Mientras Rusia comenzaba a pulverizar a los ejércitos nazis tras Stalingrado, las metas de la “Gran Area” se extendieron lo máximo posible por Eurasia. Siempre se ha entendido que Europa pudiera escoger seguir una causa alternativa, quizás la visión gaullista de una Europa desde el Atlántico hasta los Urales. La Organización del Tratado del Atlántico Norte nació en parte para contrarrestar esta amenaza y este asunto permanece muy vivo hoy en día en momentos en que la OTAN se expande hacia una fuerza de intervención de Estados Unidos, responsable del control de “infraestructuras cruciales” del sistema global del que depende
Occidente.

Desde que se convirtiera en la potencia mundial dominante durante la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos ha buscado mantener un sistema global de control. Pero ese proyecto no es fácil de mantener. El sistema se erosiona visiblemente, con implicaciones significativas para el futuro. China es un jugador potencial muy influyente y desafiante.

*Noam Chomsky, distribuido por The New York Times Syndicate.
*Ilustración: Patrick Thomas

18-05


Presidente del FA. Brovetto afirmó que "tiene que haber una propuesta sincera e inteligente de cambio"


"Las puertas y las ventanas del FA se abrirán para que entre el aire fresco"
Cuatro meses para revisar. De mayo a setiembre, la presidencia del FA plantea el cronograma de discusión de autocrítica y reestructura que pasa por los aportes de los intendentes reelegidos y los salientes, las representaciones partidarias, las departamentales, las estructuras de base formales y no formales para sincerarse. En setiembre, un Plenario Nacional.

Víctor Carrato |

Autocrítica. "Hubo una cierta ingenuidad política del Frente Amplio".

Cambio. El FA tiene que revisar sus estructuras, sus estatutos, su forma de funcionamiento.

La República entrevistó en la sede del FA a su presidente, el ingeniero Jorge Brovetto, quien recordó que en su discurso del 25 de marzo pasado convocó a los ciudadanos que habían dado su voto al FA al "desafío de adecuar nuestra fuerza política para muchos años más, tan vitales como han sido estos que hoy conmemoramos".

Aquí resumimos casi una hora de conversaciones autocríticas que promueve la presidencia del FA.

­¿Qué pasó con el FA en las últimas elecciones municipales?

­Independientemente de este final del proceso electoral, me refiero a las elecciones municipales, en la conmemoración del aniversario del FA del 26 de marzo, que se conmemoró el 25 de marzo de este año, yo convoqué a los frenteamplistas a realizar un análisis profundo sobre los cambios que se debían hacer en el FA para adaptarlo a las nuevas circunstancias, derivadas algunas de la acción del FA, otras de los tiempos que han pasado y hubo cambios en la sociedad. El FA dejó de ser una fuerza minoritaria, hoy es la fuerza mayoritaria en el país, y una fuerza que, en tan sólo 40 años, logró los objetivos que se había planteado originalmente, desde el punto de vista político en cuanto a llegar a tener la responsabilidad de gobierno nacional y en varios departamentos, entre ellos fundamentalmente Montevideo durante casi veinte años. Este fue un cambio sustancial en la fuerza política. Sin embargo, las estructuras de la fuerza política no están adaptadas, ni fueron pensadas para esa circunstancia. Fueron pensadas para un FA que era minoría, que estaba en la oposición, para un FA que debió enfrentar inclusive, duramente al autoritarismo y que dejó hasta vidas por el camino. Hoy el FA gobierna, es fuerza mayoritaria. Esto lleva a que el FA tenga que revisar sus estructuras, sus estatutos, su forma de funcionamiento. Pero aparte de eso, que ya lo decíamos antes de las elecciones departamentales, hay otras señales de la sociedad que nos lo muestran. Una de las señales es, sin duda, un descontento, que yo decía que no seríamos honestos, si no reconociéramos que un cierto número de frenteamplistas, no importa cuántos, alcanza con que sea un número importante, para demostrar que en las últimas elecciones departamentales no estuvo de acuerdo en la forma como el FA decidió quiénes eran sus candidatos. Hay un número importante de militantes o de ciudadanos frenteamplistas que su forma de participación ya no es la de asistir a un comité, a una instancia a determinada hora, en determinado día, con determinada forma de funcionamiento, sino que tiene otra que es usar las nuevas tecnologías de la comunicación. Las Redes Frenteamplistas que son tan válidas como las otras. Es decir que lo que importa no es cómo se hace sino qué se hace. Por cierto, los planteos que se hacen a través de las Redes Frenteamplistas son tan válidos como los planteos que se hacen en un comité de base. Por otra parte, no seríamos honestos ni inteligentes, si no reconociéramos que la estructura de los comités de base no es la de hace veinte años atrás, ni de cuando nació el FA. Entre otras cosas porque es diferente ser oposición a ser gobierno. Lo importante, para una fuerza política que quiere responder a las demandas de la sociedad, es analizar esas demandas, vengan por donde vengan. Es decir que los desafíos son nuevos. Ha cambiado la responsabilidad del FA, ha cambiado la sociedad, han cambiado los medios de comunicación, ha cambiado la forma que la gente siente como necesidad de participar y seguir manteniendo estructuras que no responden a estos cambios. Es por lo menos algo no adaptado a la realidad.

­¿Cómo se plantea el FA discutir una reestructura?

­El FA nació escuchando, oyendo y ha seguido haciendo eso por una sencilla razón, el FA es una coalición y un movimiento, por lo tanto no tiene una estructura rígida verticalista. Tiene una forma de funcionar que refleje el sentir del frenteamplista de participar. Una de las cosas que criticó el FA al nacer es que el ciudadano no participaba en la política, sino en los actos electorales. Entonces le corresponde al FA tener una amplia base de consulta; en ese sentido la presidencia del FA ya ha iniciado y propuesto una forma escalonada de llegar a tener todas las opiniones posibles. En el correr del próximo fin de semana, vamos a citar a una reunión del Secretariado del FA con los intendentes electos y los salientes. El segundo paso será trabajar con todas las departamentales del FA. Es decir que nos interesa conocer la opinión amplia sobre las 19 elecciones departamentales, cada una con sus características y el análisis de cómo fueron las relaciones entre las autoridades departamentales del FA Y la estructura de gobierno del FA.

En muchos departamentos hubo desencuentros, hubo otras cosas que impulsan la necesidad de cambio y es que el FA dejó de ser oposición. Cuando analizamos todo este período electoral, tenemos el gobierno nacional, la mayoría parlamentaria, el gobierno de Montevideo, de Canelones y otros gobiernos departamentales, como Maldonado, Rocha y Artigas. Pero el FA sigue siendo la fuerza política de mayor responsabilidad política del país y sus estructuras no están adaptadas a las de un partido de gobierno.

En algunos departamentos el FA creció incluso su votación con respecto a octubre, pero perdió igual ciertas intendencias.


BROVETTO CONVOCO A UNA GRAN TAREA

"Enfrentar estos nuevos desafíos, a partir de reconocer la realidad, es un signo de honestidad intelectual pero también es una demostración de unidad e inteligencia política".

Fragmento del discurso del 25 de marzo de 2010.

Tabaré Vázquez calificó el discurso de Brovetto del 25 de marzo como el discurso más vehemente desde que el Gral. Seregni pegó el portazo a la presidencia del FA. Sin embargo los medios de prensa no retomaron las palabras del presidente del FA.

"En suma compañeras y compañeros, si alguna cosa ha hecho grande al FA es su capacidad de adaptarse a los desafíos que le ha ido planteando la realidad en estas casi cuatro décadas de historia. Porque hemos sido capaces de renovar la política uruguaya con la propia creación y concepción del FA. Hemos sido capaces de enfrentar los años negros de la dictadura. Hemos sido capaces de ser oposición responsable y propositiva en democracia. Hemos demostrado nuestra capacidad de ser gobierno a nivel nacional y departamental en todo el país. Y hemos sido capaces de todo eso porque hemos sabido hacer los cambios necesarios ante las nuevas realidades sin perder nuestra esencia.

Esta fuerza política es la misma en sus anhelos y sus ideales. Pero también ha cambiado y es distinta, porque el país y la sociedad cambiaron y son distintos. Justamente por eso, porque la realidad es particularmente dinámica y cambia, porque la historia de nuestro propio FA nos demuestra contundentemente que saber leer la realidad y actuar en consecuencia, con nuestros principios como guía en pos de los objetivos políticos, es la base del éxito, de ese éxito que se plasmara, en estos 39 años, en nuestro ininterrumpido ascenso en la vida política del país, a pesar de las tan diferentes situaciones vividas.

Porque supimos cambiar cuando era necesario, porque hubo hombres y mujeres que con inteligencia y valentía supieron liderar esos cambios, por eso hoy llegamos a dónde estamos. Ahora tenemos el desafío de adecuar nuestra fuerza política para muchos años más, tan vitales como han sido estos que hoy conmemoramos. Una vez más, debemos afrontar los cambios, sin perder nuestra esencia, pero respondiendo colectivamente a los nuevos tiempos y circunstancias, a los nuevos desafíos.

No seríamos honestos con nosotros mismos, no con la mejor historia de nuestro FA, si no reconociéramos que las nuevas circunstancias y responsabilidades políticas, y que las nuevas formas de comunicación y participación social, nos enfrentan a nuevos desafíos, nuevos desafíos para la unidad del Frente, nuevos desafío para su coherencia como fuerza política de cambio y constante profundización de la democracia.

No seríamos honestos con nosotros mismos ni con la historia si no reconociéramos que muchos compañeros y compañeras frenteamplistas han buscado y encontrado otras formas válidas de militancia, formas diferentes pero no contrarias a las tradicionales, a través de las cuales expresar su sentimiento y realizar sus aportes a la acción política.

No seríamos honestos con nosotros mismos ni con la historia si no reconociéramos que hay compañeros y compañeras frenteamplistas, ¿cuántos? no importa, que discreparon con la forma de adoptar resoluciones políticas tan importantes como la designación de candidatos para cargos electivos. Compañeros y compañeras que reclaman mayor participación del pueblo "frenteamplista" en esas decisiones. Mayor participación de los ciudadanos que, ante todo, son eso: "frenteamplistas", más allá de cualquier preferencia partidaria sectorial.

Los partidos políticos en el gobierno acuciados por los problemas de gestión, están expuestos a la inflexibilidad y cristalización de sus estructuras, están expuestos a la pérdida de esa frescura política necesaria, imprescindible, para que, apoyados en un presente de cambios, logren proyectarse, como hicieran nuestros fundadores, hacia un futuro cada vez mejor.

Los partidos políticos en el gobierno están expuestos al riesgo de transformar el éxito logrado en fuente de posiciones conservadoras, personales, que, aunque puedan ser legítimos, se enfrentan al único proyecto que nos une, al único proyecto que es viable: el proyecto común resultante de la unidad de nuestro Frente Amplio.

Enfrentar estos nuevos desafíos, a partir de reconocer la realidad, tanto en sus facetas positivas como en las que no lo son tanto, es un signo de honestidad intelectual pero también es una demostración de unidad e inteligencia política.

Esta es, compañeras y compañeros, una gran tarea, una hermosa tarea, a ella los convocamos.

El bipartidismo aliado del que hablaba Seregni : "Ingenuidad política"

­¿Es un problema de mala gestión? ¿Es un pecado de soberbia de la fuerza política? O ¿es un problema que el FA no tenía idea de dónde estaba parado a falta de encuestas que lo posicionaran?

­Yo diría que hay una explicación multifactorial. Muchas de las cosas que usted señala son verdades, pero ninguna de ellas se explica por sí sola. En todos los departamentos teníamos encuestas, pero ellas tuvieron problemas para develar la realidad. Los datos que teníamos de las encuestas eran totalmente discrepantes con la realidad, sobre todo en Salto, Paysandú y Florida. Yo le sumaría a los factores que usted señala, que hubo una cierta ingenuidad política. Hubo factores externos de parte de los hoy partidos de oposición, fundamentalmente blanco y colorado, que supieron enfrentar para unirse en torno al FA. Se empezó a dar lo que ya Seregni, hace mucho tiempo había dicho que con el nacimiento del FA se vería enfrentado a un bipartidismo aliado y así se dio, sobre todo en Montevideo, Salto y Paysandú. Quizás en algunos casos hubo soberbia del FA en el sentido de que si la gestión fue buena, el resultado estaba asegurado. En algunos casos hubo mala gestión y eso hay que analizarlo, aún cuando se haya ganado.

“AMÉRICA LATINA ESTÁ EXORCIZANDO LA CULTURA DE LA IMPOTENCIA”

Entrevista a Eduardo Galeano.


El escritor y periodista uruguayo Eduardo Galeano se consagró hace casi 40 años con el libro Las venas abiertas de América Latina, la obra que el presidente venezolano, Hugo Chávez, escogió para regalarle a su homólogo estadounidense, Barack Obama.

Pero la fascinación que Galeano despierta perdura hasta hoy. Un testimonio cotidiano de esa admiración: durante la entrevista, que se realiza en un café de Buenos Aires, un hombre se acercó con discreción con su hija y se sentó en una mesa cercana para poder escucharle. Su último libro, Espejos, habla de un mundo contradictorio que tiene miedo de mirarse, y de reconocerse.

¿Cómo define América Latina?

Es una tierra de encuentros de muchas diversidades: de cultura, religiones, tradiciones, y también de miedos e impotencia. Somos diversos en la esperanza y en la desesperación.

¿Cómo incide esa variedad en el presente?

En estos últimos años hay un proceso de renacimiento latinoamericano en el que estas tierras del mundo comienzan a descubrirse a sí mismas en toda su diversidad. El llamado descubrimiento de América fue, en realidad, un encubrimiento de la realidad diversa. Este es el arcoiris terrestre, que ha sido mutilado por unos cuantos siglos de racismo, de machismo y de militarismo. Nos han dejado ciegos de nosotros mismos. Es necesario recuperar la diversidad para celebrar el hecho de que somos más que lo que nos dijeron que somos.

¿Esa diversidad puede ser un impedimento para la integración?

Creo que no. Toda unidad fundada en la unanimidad es una falsa unidad que no tiene destino. La única unidad digna de fe es la unidad que existe en la diversidad y en la contradicción de sus partes. Hay una triste herencia del estalinismo y eso que llamaron socialismo real a lo largo del siglo XX que ha traicionado la esperanza de millones de personas justamente porque impuso ese criterio, el de que la unidad es la unanimidad. Se confundió así la política con la religión. Se aplicaron criterios que eran habituales en los tiempos de la Santa Inquisición, cuando toda divergencia era una herejía digna de castigo. Eso es una negación de la vida. Es una suerte de ceguera que te impide moverte porque el motor de la historia humana es la contradicción.

¿La diversidad puede establecer caminos de vida irreconciliables?

No siempre. En cualquier caso, no hay que tenerle miedo a la verdad de la vida. Hay que celebrarla, porque lo mejor que tiene la vida es su diversidad. El sistema que domina el planeta nos propone una opción muy clara. Hay que elegir, a ver si querés morirte de hambre o de aburrimiento. Yo no me quiero morir de ninguna de las dos. El sistema dominante de hoy nos impone una verdad única, una única voz, la dictadura del pensamiento único que niega la diversidad de la vida y que por lo tanto la encoge, la reduce a la casi nada. Lo mejor que el mundo tiene está en la cantidad de mundos que él alberga, y eso vale a su vez para América Latina. Lo mejor de ella es la cantidad de Américas que contiene.

Hablaba de un redescubrimiento latinomericano. ¿Un ejemplo?

Bolivia, con Evo Morales, ha redescubierto su diversidad con mucha dignidad y con el orgullo de decir: “Somos diversos, y somos indígenas. Pero no sólo indígenas. Somos diversos”. Claro que Bolivia es un país como Paraguay, y hasta cierto punto Uruguay, sometido en cierta medida al peso avasallante de los vecinos grandes, y sobre todo de Brasil, que hoy por hoy se opone a que en el Banco del Sur cada país tenga un voto.

¿Cuál es la fuerza de ese proyecto?

El Banco del Sur es la base financiera de la unidad latinoamericana, un proyecto de Chávez, por cierto. Nace como una respuesta a la dictadura financiera del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, en donde no rige el sistema de “un país, un voto”. Los votos dependen del capital invertido: tanto dinero, tantos votos, de modo que el Fondo está dirigido por cinco países, y el Banco por ocho, aunque uno se llame Mundial y el otro Internacional.

¿Se puede recuperar un funcionamiento democrático?

Es muy difícil, por la sencilla razón de que la democracia ha sido más formal que real en los procesos históricos latinoamericanos; y en las democracias, para que lo sean de verdad, no tienen que regir relaciones verticales o jerárquicas, donde hay un mandón y un mandado. Tienen que ser horizontales, solidarias, entre iguales capaces de respetarse y reconocerse, porque la verdad es que no nos conocemos. Tenemos que conocernos para empezar a reconocernos, para saber todo lo que podemos aprender del otro. Desde la conquista española hemos sido entrenados por imperios sucesivos para la ignorancia mutua, para el divorcio y el odio mutuo. La especialidad latinoamericana es la guerra de vecinos.

Brasil puede argumentar que, puesto que es más grande, debe tener más voz.

Eso parte de la base de que la grandeza coincide con lo grandote. Mi experiencia me enseñado que la grandeza no habita lo grandote. Está escondida en la gente anónima, en el día a día que parece insignificante e indigno de atención. Lo grandote suele ser muy mezquino y de alma chiquita. No quiero decir que Brasil tenga alma chiquita, pero no hay que confundir dónde está la grandeza brasileña, que reside en alguna de sus gentes peor tratadas.

¿Héroes anónimos?

En una charla me preguntaron cuál era mi héroe preferido. Yo dije: “El día que me iba al aeropuerto para iniciar este viaje tomé un taxi, y estuve conversando con el conductor. El taxista trabajaba en el taxi entre 10 y 12 horas, pero después tenía otro empleo. Dormía entre tres y cuatro horas por día para dar de comer a sus hijos. Para él no existían los domingos, ni se acordaba de qué eran”. Ese es mi héroe preferido.

Decía antes que el motor de la historia humana es la contradicción. ¿Cree que hay contradicciones dañinas?

No tiene por qué ser así. Toda contradicción es una señal de movimiento. Lo que sí hay son injusticias objetivamente dañinas. En América Latina, el abismo que separa a los que tienen de los que necesitan, a la minoría dominante de la mayoría dominada, es cada vez mayor. Esta es una región desigual en un mundo cada vez más injusto, donde los hambrientos superan los 1.000 millones de personas.

¿Observa hoy día un cambio significativo en América Latina?

Sí. Está ocurriendo algo muy lindo, que es una suerte de exorcismo colectivo de los viejos demonios. Y de algunos nuevos también. Uno de los que dejó la herencia colonial fue la cultura de la impotencia, que te mete la idea en la cabeza de que “no se puede”. Y eso vale para los países pobres y para los ricos. Porque Venezuela es un país objetivamente rico, tiene petróleo, pero tiene metido adentro ese concepto de la impotencia contra el que ahora se intenta luchar. Es difícil, porque la cultura del petróleo te entrena para comprar y no para crear.

¿Qué quiere decir?

Te entrenan con la idea de que no hay que tomarse el trabajo de crear las cosas si se las puede consumir comprando. Es la cultura de consumo, no de creación. Nace de la cultura de la impotencia, que es la peor de las herencias coloniales. Te enseña a no pensar con tu cabeza, a no sentir con tu propio corazón, y a no moverte con tus propias piernas. Te entrena para andar en silla de ruedas, para repetir ideas ajenas y para experimentar emociones que no son las tuyas.

¿Son diferentes las izquierdas de América Latina?

Hay de todo, por suerte, justamente porque somos diversos. Por eso es muy injusto generalizar, sobre todo cuando la generalización proviene de miradas ajenas, que miran juzgándote, y juzgándote te condenan. Hay un complejo de superioridad que tienen los países dominantes en el mundo, que se sienten en condiciones de obligar a los demás a rendir exámenes de la democracia, que son los grandes maestros para decidir quién es demócrata y quién no, qué procesos están bien y cuáles están mal. Y cuando esos profesores de democracia vienen a juzgarnos, a mirarnos desde afuera y a condenarnos de antemano, están ejerciendo un derecho de propiedad que es uno de los derechos más repugnantes de todos.

¿Qué diferencia hay entre los presidentes de Venezuela, Ecuador y Bolivia?

Muchas, porque son expresiones de tres países diferentes. La lista de diferencias es interminable. Pero no es tan interminable la lista de las coincidencias de países que están buscando caminos de liberación después de siglos de opresión y de negación de sí mismos. Son experiencias diferentes de tres países que deciden dejar de escupirse al espejo, dejar de odiar su propia imagen, dejarse de mirar con los ojos de los que los desprecian.

¿Qué papel cumple Brasil en esto?

Uno muy importante, pero el problema es la tentación de una palabra abominable: el liderazgo. Todos los países se atribuyen la intención de ejercerlo y esto genera relaciones contaminadas por el orden jerárquico que niega la igualdad de derechos. Yo no quiero que nadie sea mi líder. No quiero mandar ni ser mandado. No nací para obedecer. Nací para ejercer mi libertad de conciencia. No puedo aceptar la idea de que entre las personas o entre los países haya conductores o conducidos. Hay que ir hacia una sociedad de veras libre.

¿Qué opina de la reelección presidencial?

No me gusta mucho, porque implica cierto apego al poder y eso no es aconsejable en ningún ámbito. El poder en sí, aunque sea un poderito, envenena bastante el alma. Sé que hay que ejercerlo, pero sabiendo que es peligroso. El poder genera monarquías, poderes absolutos, voces que sólo escuchan sus propios ecos incapaces de escuchar otras voces.

¿De dónde procede ese intento de perpetuarse en el liderazgo?

En Europa esto lo atribuyen a la herencia del caudillismo en América Latina, al subdesarrollo, a la ignorancia, a nuestra tendencia al populismo y a la demagogia. Pero hay que asomarse a la historia de los países dominantes para ver hasta qué punto ellos han estado sometidos a la voluntad, por ejemplo, de un tipo complemente loco como Hitler. Es inverosímil: en el país más culto de Europa, millones de personas lo aclamaban. Y los líderes de ahora, ¿qué tienen que venir a enseñarnos? Uruguay tiene una democracia más antigua que la mayoría de los países europeos. Y en materia de derechos humanos, conquistó antes que Estados Unidos y que muchos países europeos la jornada laboral de ocho horas, el derecho al divorcio, y la educación gratuita y obligatoria.

¿Por qué no hay apenas relación entre América Latina y África?

Es un escándalo. Eso proviene del sistema educativo y de los medios de la comunicación. En la mayoría de países de América Latina hay una influencia africana enorme: en la cocina, el deporte, el lenguaje, el arte. Y sin embargo nosotros, de África, no sabemos nada.

¿Por qué?

Por racismo. Sabemos lo que nuestros amos de siglo en siglo han querido que supiéramos, y de nosotros ignoramos casi todo porque a ellos les convenía. Por ejemplo, no les convenía que supiéramos que aquellos esclavos que llegaron de África cargados como cosas traían sus dioses, sus culturas. De todos modos, el desvínculo con África que nació del racismo y la explotación esclava no es latinoamericano, sino de todas las Américas. Por eso me pareció digna de celebración la elección de Obama, aunque luego lo que ha hecho no me convence demasiado.

¿Qué representa Obama?

Uno de mis maestros, don Carlos Quijano, solía decir: “Todos los pecados tienen redención. Todos menos uno. Es imperdonable pecar contra la esperanza”. Con el tiempo aprendí cuánta razón tenía. Lamentablemente, Obama está pecando contra la esperanza que él mismo supo despertar, en su país y en el mundo. Aumentó los gastos de guerra, que ahora devoran la mitad de su presupuesto. ¿Defensa contra quién, en un país invadido por nadie, que ha invadido y sigue invadiendo a casi todos los demás? Y, para colmo, ese chiste de mal gusto de recibir el Nobel de la Paz pronunciando un elogio de la guerra.

¿Cuáles son, en su opinión, los miedos del siglo XXI?

El arte de narrar nació del miedo de morir. Está en Las mil y una noches. Cada noche, Sherezade iba cambiando un cuento por un nuevo día de vida. Pero también creo que el miedo de vivir es peor que el miedo de morir. Y me parece que el asunto, en este mundo y en este tiempo, es ese: el miedo de recordar, el miedo de ser, el miedo de cambiar. O sea: el miedo de vivir.

¿Ve un ejemplo de ese miedo en la Cumbre de Copenhague?

Los asesinos del planeta derraman de vez en cuando alguna lágrima, para que la platea sepa que también tienen su corazoncito. Pero es puro teatro. Bien saben que los modelos de vida de hoy, que ellos imponen, son modelos de muerte. Me pregunto a qué planeta se mudarán estos elegidos del Señor cuando terminen de exprimir la Tierra hasta la última gota.


Ana Delicado - Buenos Aires - 03/01/2010
Una victoria inscripta en una historia PDF Imprimir E-mail
Jueves, 03 de Diciembre de 2009 14:01

Ante la elección de José Mujica y Danilo Astori es necesario rechazar cualquier análisis que descarte con suficiencia la importancia de ponerlas en perspectiva histórica y se contente con sentenciar que “estaba cantada”.

Por el contrario, el triunfo frenteamplista representa la superación de una valla más en la construcción de la coalición de izquierdas: la de hacer que el ejercicio del gobierno no se tradujera en desencanto y lograr que dos de sus dirigentes fueran sucedidos por otros al frente de la democracia oriental.

El ciclo electoral de este año sometió al Frente Amplio a un test más exigente que el que afrontaron en su momento sus familiares ideológicos, apoyados por alianzas electorales y de gobierno que van más allá del centroizquierda, en Brasil (donde la Constitución le permitió a Lula sucederse a sí mismo) y en Chile (donde Michelle Bachelet llegó como la tercera socialista a ocupar La Moneda).

Estudiando la trayectoria de casi cuatro décadas de la fuerza fundada por Líber Seregni, se podría arriesgar que el único desafío que le queda por acometer es el de pasar la consigna a un futuro candidato que inevitablemente no será parte de la generación de los fundadores de la fuerza.

Los méritos del gobierno de Tabaré Vázquez (en el que, no lo olvidemos, Mujica y Astori ocuparon ministerios importantísimos) son muchos, pero tal vez haya un aspecto que haya sido indispensable para perfeccionar la imbricación de la identidad frenteamplista con el ethos uruguayo, si se nos permite hablar de tal: la mejora de los niveles de igualdad social en un país que había perdido hace medio siglo la capacidad de promoverla.

Uruguay se había asomado a la posibilidad material del igualitarismo de manera precoz bajo el gobierno de José Batlle y Ordóñez (otro Pepe al que le tocara ejercer la presidencia), pero tenía inscripta en sus genes esa aspiración desde la gesta independentista, que tuvo en el general Artigas al libertador más preocupado por la justicia social que diera su generación.

Los correligionarios colorados del Pepe Batlle se encargaron de archivar su proyecto y los blancos a los que les tocó gobernar (a los mejores una historia perversa les negaría esa posibilidad) actuaron del mismo modo. En ese sentido se puede decir (con un trazo grueso que tal vez conlleve alguna injusticia) que la segunda mitad del siglo XX uruguayo fue la de la constitución de ese “Partido Rosado” que no le pudo hacer frente ayer a la mayoría que decidió votar por sus mejores tradiciones, plebiscitando al gran partido más joven del país.

La política uruguaya no puede ser declinada en clave argentina, pero sería un exceso de esnobismo omitir el empeño puesto por el derrotado Luis Lacalle en ser el Carlos Menem uruguayo. En una campaña que lo vio arrancar ya debilitado, no sólo por su segundo puesto en la primera vuelta sino por haberle hecho perder al Partido Nacional muchísimos parlamentarios, sólo echó mano del miedo como latiguillo y desempolvó un macartismo que ni siquiera tuvo la elegancia estilística del que es marca registrada del también ex presidente Julio María Sanguinetti. A contramano del nuevo consenso latinoamericano que, con matices marcadísimos, reivindica la utilidad del Estado para dinamizar la economía, Lacalle insistió en su fe neoliberal y remató su peripecia con propuestas de “mayor represión”.

Mujica y Astori tienen un desafío enorme por delante, pero reciben una herencia de buen gobierno que los pone en carrera con impulso. El definitivo eclipse de Lacalle en el Partido Nacional y la reflexión que se impone entre los colorados con respecto a la conveniencia de decolorarse en una excesiva intimidad con los blancos los ayudarán sin dudas a encarar la nueva etapa sin necesidad de preocuparse por un buen tiempo por sus adversarios.

Autor: Gabriel Puricelli
Publicado por Página 12, Buenos Aires (Argentina)